Hay viajes que se sienten distintos desde el minuto uno. No solo por el destino —una ciudad icónica frente al mar— sino por lo que representan: entrenamiento, adrenalina, emoción… y ese sueño runner que se vuelve real.
En esta entrevista para BE NEXT, compartimos la experiencia de correr la Maratón de Sídney, una carrera histórica que se convirtió en la séptima Major del circuito mundial, y que marcó un antes y un después para miles de corredores.
Con paisajes increíbles, parques interminables, el cruce del Harbour Bridge y una llegada soñada con la Opera House de fondo, Sídney fue una Major inolvidable. Y, como siempre en BE NEXT, también fue una experiencia humana: compartir grupo, detalles cuidados, y hacerlo acompañado por familia.
1. ¿Qué fue lo primero que sentiste al llegar a Sídney y darte cuenta de que ibas a correr una de las grandes maratones del mundo?
Nos encantó conocer Sídney… una ciudad que mira a la costa, con escenarios increíbles y llena de lugares para entrenar. Capítulo aparte la Ópera de Sídney. Y con el plus de correr una maratón… ¡y Major por primera vez! Además, tuve la compañía —turística y runner— de mi hijo Joaquín.
2. ¿Cómo fue cruzar el icónico Sydney Harbour Bridge rodeado de miles de corredores en esta nueva Major del circuito?
Un momento enorme cruzar el Harbour Bridge… imposible no emocionarse.
3. Cada carrera tiene un momento clave: ¿hubo alguno que te haya marcado especialmente durante los 42K?
Recuerdo especialmente dos grandes momentos:
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todos los parques por donde va la maratón… lleno de lugares verdes, ¡la Major más arbolada!
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la llegada con la Ópera de Sídney al fondo.
4. ¿Qué significó para vos compartir esta experiencia con el grupo BE NEXT y con corredores de distintas partes del mundo?
Siempre es un inmenso placer compartir los viajes con la familia BE NEXT: cercanía, calidez, todos los detalles cuidados… ¡una experiencia inmejorable!
5. Sídney se convirtió en la séptima Major del circuito mundial. ¿Qué representa para vos haber sido parte de ese debut histórico?
Un momento único… ser parte del nacimiento de una Major. ¡Y mi 7ma Major!
6. Después de la carrera hiciste extensiones de turismo, ¿qué lugares te sorprendieron y cómo viviste esa parte más relajada del viaje?
Después de Sídney viajamos a Auckland… ¡imperdible la visita al set del Señor de los Anillos! Y muy recomendable toda Nueva Zelanda.
Correr una Major no es solo correr 42K. Es viajar, entrenar en escenarios únicos, emocionarte con miles de personas y vivir el deporte como parte de una experiencia más grande.
Y si además lo vivís con BE NEXT, con un grupo que acompaña, cuida y comparte, se convierte en algo que queda para siempre: un recuerdo, un logro… y una historia que inspira a muchos otros a animarse a vivir su propia carrera internacional.



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